Ríos

 

Las aguas relativamente inmóviles de los lagos ha conducido a que se los designe como ambientes lénticos, en contraste con los ambientes en los cuales el agua fluye, o ambientes lóticos, tal como los ríos y los arroyos

 

La estructuración física de las aguas que fluyen es visualmente más notoria que la de los lagos. Cuando se observa el medio ambiente lótico desde la costa, uno se siente impresionado por la gran variedad de hábitats que existen dentro de una corta distancia. Costas socavadas, pequeñas barras de arena, árboles colgantes, viejos obstáculos y grandes rocas que forman islas en miniatura, todo distribuido en el flujo turbulento del agua. Un examen más riguroso nos revela una estructura determinada en gran parte por la velocidad del agua y la geología subyacente. La característica dominante que estructura el medio ambiente lótico es el vivaz y unidireccional movimiento del agua. El agua golpea sobre los someros rápidos (riffles) cubiertos de grava que resplandecen bajo el sol, y que alternan con los pools quietos y profundos.

 

 

Río Paraná, Argentina

El caudal o descarga (volumen por unidad de tiempo) y la velocidad (distancia por unidad de tiempo) interactuan con el sustrato determinando cuándo el lecho será rocoso o compuesto de barro y detritos. Los meandros horizontales ocurren en las porciones planas del curso de agua, no importa si este es grande o pequeño, de montaña o de tierras bajas. Los meandros se deben a la tendencia del agua a buscar el camino de menor energía produciendo flujos más rápidos y profundos cerca del lado de erosión externo y áreas más someras, de deposición, en la costa del lado opuesto. Aguas abajo, el río es generalmente más caudaloso y ancho. Puede ser difícil apreciar desde el exterior su estructuración espacial interna, pero existe una zonación que no temina en el canal principal y los canales secundarios sino que comprende toda la llanura de inundación y los cuerpos de agua que hay en ella.

 

La estratificación térmica o química generalmente no es de importancia en el turbulento medio ambiente lótico, y el plancton juega un rol menor en la estructura biótica.

 

 Río Lujan, Argentina

 

Bibliografía: Dra. Boveri María y Dr. Renella Armando.  Texto extraído de la Guía de lectura de la asignatura Ecología Acuática, de la carrera de Ciencias Ambientales. Área de Sistemas de Producción Acuática, Departamento de Producción Animal, FAUBA.

                                                                                                                                
 
Grandes sistemas de río-llanura de inundación: El concepto del pulso de inundación

 

Tanto en los desiertos como en las lluviosas selvas tropicales, la productividad de los grandes ríos no depente de la producción fotosintética local, ni del aporte de materia orgánica desde aguas arriba o el bosque periférico. En los grandes ríos, la producción secundaria depende principalmente del crecimiento de las plantas superiores en la llanura de inundación.

 

La interacción dinámica entre el río y su llanura de inundación, da origen al concepto de pulso de inundación, en contraste con el concepto del continuo del río, el cual generalmente se aplica a los arroyos y ríos pequeños y medianos.

 

En los grandes ríos, la inundación es un evento predecible que ocurre anualmente, al cual adaptan sus estrategias de vida los organismos acuáticos y terrestres.

 

En un gran río, el hábitat del canal principal y de los canales secundarios, tiene generalmente fuertes corrientes y el agua es turbia debido a las arcillas inorgánicas en suspensión. Por lo tanto, la producción primaria autóctona (dentro del río) es baja y está limitada por la luz, a pesar de que la oferta de fósforo y nitrógeno generalmente es alta. De esta manera, los grandes ríos dependen de los aportes alóctonos (externos al río) de carbono orgánico, principalmente a partir de las plantas acuáticas y terrestres de la planicie de inundación.

 

En los arroyos y ríos pequeños, una entrada de hojas y hierbas de los hábitats terrestres aporta una gran cantidad de material orgánico. Sin embargo, cuando el río alcanza proporciones mayores el concepto del continuo del río predice que todo el alimento potencialmente utilizable (de origen alóctono) ya ha sido utilizado.

 

La zona de transición entre la tierra y el agua, se mueve muy lentamente formando el hábitat litoral móvil, en el cual grandes cantidades de carbono orgánico se hacen temporariamente disponibles para la trama trófica basada en los detritos.

 

Bibliografía: Dra. Boveri María y Dr. Renella Armando.  Texto extraído de la Guía de lectura de la asignatura Ecología Acuática, de la carrera de Ciencias Ambientales. Área de Sistemas de Producción Acuática, Departamento de Producción Animal, FAUBA.

 

 

Esta fotografía fue tomada el 9 de abril de 2011 por astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional. Muestra un tramo de 29 kilómetros del Río Paraná. La imagen permite ilustrar la peculiar geometría del Paraná, caracterizada por la presencia de numerosas curvas, ensanchamientos y estrechamientos, no sólo en su cauce principal sino también en su gran planicie asociada, que se inunda parcial o totalmente en las crecidas. Por los sedimentos que transporta en su caudal, se lo considera un río aluvial. En la imagen, el sombreado oscuro que se observa en el río, da cuenta del arrastre de sedimentos que transforman constantemente la morfología del Paraná, generando bancos e islas. La formación de numerosos lagos típicos de planicies inundables se evidencia en la imagen, donde aparecen como cuerpos de agua irregulares, producto de las frecuentes crecidas e inundaciones. El ancho del río Paraná, a la altura que se observa en la imagen, alcanza los tres kilómetros. Por su profundidad, el canal principal resulta adecuado para la navegación. Este río y sus afluentes constituyen importantes rutas de transporte, conectando diversas ciudades de Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil.

 

Image (ISS027-E-11058) courtesy of Earth Sciences and Image Analysis Laboratory, NASA Johnson Space Center. Disponible en: conae.gov.ar